Segundo artículo aparecido en "Vídeo popular"
Nos vamos de rodaje a las Bahamas, al Aconcagua o a Doña Mencía.
En este viaje que iniciamos, ¿qué cosas nuevas vamos a conocer? ¿qué buenos momentos viviremos? Nunca pienses en los contratiempos que le pueda ocurrir al rodaje. Los habrá, seguro. Algunos los solventarás “in situ”, aunque para algunos de ellos tienes ya la solución antes de empezar. Peligros en el rodaje. Algún que otro motín. Todos los problemas tienen arreglo.
-Vamos a ver, lo tenemos todo...? Trípode, cámara, baterías con su correspondiente cargador, micros, reflectante, cintas...
-¿Cuántas cintas, Josep?- pregunta el auxiliar.
-¡Quince, veinticinco, cincuenta! Respondo. Siempre la misma pregunta, siempre la misma respuesta. Es mejor que te sobren cintas a que por falta de ellas, no puedas seguir grabando o que alguien deba hacer un viaje a la productora a buscarlas. Es un problema menor, pero todos nos hemos encontrado alguna vez ante éste contratiempo. Vayamos siempre con las baterías cargadas y un cargador. En desplazamientos al extranjero fijaos que el cargador tenga la misma tensión que el país que visitamos. Hoy en día los cargadores aceptan cualquier tensión que esté entre 100 i 250 voltios. Los enchufes no suponen un grave problema, podremos encontrar adaptadores en comercios e incluso en aeropuertos. Si el lugar al que vamos es inhóspito, podremos cargarlas en el coche con un cargador de corriente continua o con un conversor AC/DC. Si la estancia fuera de cualquier civilización es larga, pensad en un sistema con placas solares aunque el tiempo de carga sea elevado.
Cuando los exteriores se realizan en la misma ciudad o cerca, el equipo está relajado, adormecido. Estoy refiriéndome al equipo humano, por supuesto. Sin embargo, si el rodaje va a ser fuera y precisa de uno o más días de viaje, vemos que el equipo está más despierto, muy concentrado en el material que debe llevar, en no olvidarse nada. Al mismo tiempo, el ambiente suele ser divertido, animoso, con bromas. El hecho de ver lugares nuevos siempre es un aliciente para una gente, un colectivo de trabajadores, que en general, suelen ser amantes de la aventura, de las cosas nuevas.
Mamá, me voy de viaje.
¿Os acordáis de esta frase: “Al final, siempre sale”? Famosísima sentencia, acuñada por un anónimo, y asentadísima ya en el argot de nuestra profesión, es de una verdad irrefutable, aplastante, y afortunada o desgraciadamente, es de una realidad exacta. Y aunque todos nosotros sabemos los muchos recovecos que encierra, intentaré hablar de ella en otro momento. Sin embargo puede que algún día no sea verdad. Y es en los rodajes complicados donde debemos estar prevenidos.
Supongamos que grabamos en lugares alejados de nuestra ciudad. El clima que nos vamos a encontrar, lo podemos consultar en internet. No es ninguna tontería, pero la climatología en exteriores, ya sabéis, es muy importante. Una vez, grabando en Asturias, me pasé la jornada de rodaje, poniéndome y quitándome el jersey. Era demasiado grueso, cuando me lo ponía, tenía calor, cuando me lo quitaba, tenía frío. Incluso el productor, creyó ver algo más en aquel quita y pon. Fue un martirio. Estuve muy incómodo durante todo el rodaje y ello me obligaba a pensar dos veces una misma decisión. Desde entonces decidí preocuparme por la ropa y pensar un momento en lo que voy a vestir, aunque pase siempre un poco de frío en invierno, y un poco de calor en verano. Y me ha dado resultado.
Si grabamos en invierno en alta montaña deberemos tener en cuenta, no sólo la temperatura, sino también, la sensación térmica, que puede llegar a estar muy por debajo de la temperatura real. En el caso de la grabación en condiciones de mucho viento, deberemos proteger los micrófonos con una piel para que no haya ruidos extraños. Con un parapeto (paraguas, nuestros cuerpos, etc...) protegeremos la cámara, para que no se mueva. Si amenaza lluvia, o llueve directamente, emplearemos la funda de plástico de la cámara. Esta misma funda la podemos utilizar en una tormenta en lugares con mucho polvo, arenilla como en el desierto, ciertas playas de nuestras costas, ciudades africanas, etc...
En la nieve.
No deberemos preocuparnos mientras luzca el sol. Pero en ciertas situaciones, habrá demasiada luz. Para ello podremos utilizar filtros ND –Neutral Density- y que sirven para reducir la cantidad de luz que llega al CCD o a la película, sin alterar colores. No solo los utilizaremos en casos de luz muy alta, también nos sirven para dominar el diafragma y controlar la profundidad de campo.
Supongamos que está nevando y hay niebla y viento, hay que utilizar el máximo de precauciones. El cambio de temperatura entre la caja en la que estaba guardada la cámara y el exterior, puede hacer que el objetivo quede empañado de bao. En ese caso ya os podéis ir al bar de la estación de esquí o del pueblo más cercano. Porque aunque limpiéis el objetivo el bao reaparecerá una y otra vez. Para que ello no suceda el método a seguir sería el siguiente: ir adaptando la cámara, de manera gradual, a la temperatura que se va encontrar en el exterior. No le coloquéis la funda en el objetivo, sencillamente, protegedlo con paraguas o con vuestros cuerpos. Otro consejo empírico; pensad bien el lugar donde situaréis la cámara, porqué cada nueva posición de ésta el desplazamiento os va a ser muy complicado. Moverse cuando hay mucha nieve es laborioso, pesado, lento, los pies se hunden, encajar el trípode en el suelo sin que se entierre demasiado, incluso hacer bola y apretar el botón de “rec” es toda una hazaña, así que de cada posición del equipo intentad sacar el máximo rendimiento.
Para que cada nueva situación, sea en la nieve o en cualquier otro lugar, echaremos mano del argot más castizo con frases del tipo –“me lo fusilas todo” o “no dejes títere con cabeza” o “machácalo”; con este vocabulario más acorde con el lenguaje militar que con el audiovisual, indicamos que, en los 360º en los que puede girar la cámara, hay que grabarlo absolutamente todo, todas las acciones que se muestren delante nuestro han de quedar impregnadas en la cinta de vídeo. Panorámicas, zooms, planos generales y detalles, todo, absolutamente todo y con vuestro sello personal, por supuesto.
Por cierto, en los planos generales -de montañas, plazas, fiestas populares, grupos de personas- el espectador tiende a perder interés, para reducir en lo máximo este contratiempo, deberemos colocar algún tema a primer término, a un lado y sin obstruir la visión del resto de motivos –una fuente, un personaje, un muro-con ello le daremos profundidad y dimensión al plano.
En la mar.
Si os toca grabar en un barco, muy probablemente os encontrareis con que éste se mueve y dependiendo del estado de la mar, habrá agua por todas partes. Utilizaremos un cristal óptico o Skylight, para poder limpiar las salpicaduras y la sal en la lente del objetivo.
Todo lo que rodéis a bordo estará movido o en movimiento. ¿Y qué diferencia hay entre movido o en movimiento? La diferencia es la siguiente:
Movido.- Todo lo que esté realizado con cámara en mano. Entre los movimientos del barco y los propios del operador, todo estará “movido”. Se moverán los objetos y los fondos.
En movimiento.- Si utilizáis el trípode, los elementos a retratar (un personaje, la proa, el mástil...) os quedarán siempre fijos en el plano y lo que tendrá movimiento será el fondo que aparezca en el cuadro cómo el horizonte, la costa... Evitad colocar el trípode cerca del motor, pues éste hace una vibración en cubierta que hará temblar la cámara.
¡Ah! Y otra cosa. En planos en los que el operador deba colgarse por la borda, ¡atad la cámara! Si cae al mar siempre podréis recuperarla aunque esté empapada de mar salada. Y llegados a este extremo, añadiré, en seguida la remojáis con agua dulce para sacar toda la sal. La sal, la perdería para siempre.
¡¡¡¡Uyyyy!!!! Por cierto, ¿¿¿¿el operador de cámara iba atado, no????.
El cuaderno ATA o la puerta de Alí Babá
El cuaderno ATA sirve para resolver problemas arancelarios y evitar contrabando de aparatos audiovisuales. Este cuaderno o dossier, para quién no lo haya utilizado, es una relación de todo el material de un equipo de rodaje o grabación. Parece un simple formalismo, pero hay que ser muy minucioso. En él se indica por ejemplo: una cámara marca X, con óptica gran angular 45-200 marca tal, un cable BNC de tantos metros. Y así toda la relación de herramientas de trabajo, trípode, baterías, monitores, cables. Se debe utilizar para atravesar cualquier frontera y debe ser inspeccionado por la policía de aduanas correspondiente, confrontando la relación escrita con el material que está en bolsas y cajas. Para Canarias también es necesario. Se utiliza para equipos de rodaje ligeros o pesados. ¿Alguien ha atravesado una frontera con unidades móviles (UM) para ir a un país vecino? Seguramente muchos habréis ido con unidad UM a alguno de estos países como Francia, Portugal, Andorra, y regresar a casa con algún souvenir para los seres queridos. De Francia y Portugal traeremos quesos y vinos, y de Andorra, pues no sé, no sé, electrodomésticos, por ejemplo. El caso es que saliendo del país de los Pirineos, se encontró la UM y el coche de producción con cierta aglomeración de vehículos. Cuando se detuvieron en la aduana, los números de la Guardia Civil empezaron a inspeccionar el interior del vehículo, confrontando como es preceptivo el material con el cuaderno ATA. No sé si los miembros de la Benemérita se dieron cuenta o se hicieron los suecos al ver tanto cable, nombres que no sabían a que correspondía, que si una tituladota Pesa, que si un generador Abekas, todo ello mezclado con radiocassettes –de esta historia hace ya unos años- cámaras de fotos y algún que otro televisor, el caso es que la UM, que era del ente público más importante del audiovisual español, siguió su ruta como si nada hubiera pasado, y muchos fueron felices gracias a que aquel día el cuaderno ATA no cumplió con su función.



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